domingo 17 de febrero de 2008

Libros de texto prestados a todos los alumnos

La Consejería de Educación de la Junta de Extremadura ha anunciado una medida intersante que es el préstamo de los libros de texto cada curso a los alumnos.
Como toda medida política, resulta controvertida en función de la situación de cada uno. Sin embargo, antes que a los intereses de las editoriales hay que mirar a los intereses de las familias, ya que la educación tiene una función social ante todo.
Según informa el diario Hoy el día 17 de febrero, son ya ocho las comunidades autónomas que aplican una medida similar. El plan para Extremadura sería, según los planes de la Consejería de Educación, que los libros gratis, en régimen de préstamo, alcanzarán a la totalidad de los alumnos de Primaria y Secundaria en tres años, estimando que, el próximo curso, ya llegarán al 50% de los estudiantes.
Si en algo se puede hacer un esfuerzo presupuestario en educación es, precisamente, en facilitar el acceso a las familias a los libros, no sólo de texto, sino de alguna manera también otros que resulten importantes para cada área.
A parte de la controversia lógica de las editoriales y librerías que verían reducida la rentabilidad de sus respectivos negocios, estarían los diferentes matices que cada parte de la comunidad educativa encuentra en dicha medida: estado material de los libros al iniciar y finalizar el préstamo, petición de libros nuevos gratis, mantenimiento del cheque-libro pero subiendo el umbral del ingreso familiar, etcétera.
Por lo que sé, en Francia esta medida se lleva practicando desde hace décadas. En su bien llevado espíritu republicano una enseñanza gratuita incluye también el material que los centros educativos exigen a sus alumnos. Aquí tenemos una educación obligatoria donde la matrícula y el transporte es gratuito, pero no los materiales que luego exigimos a nuestros alumnos. Por no hablar del tema informático...

La otra alternativa es producir materiales libres. Y en esas estamos, al menos yo y algún que otro compañero afín, pero el día sólo tiene 24 horas y no damos más de nosotros mismos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

En Galicia, funciona desde el curso pasado para todos los cursos de la ESO el sistema de préstamo de libros de textos. Los ejemplares entregados a los alumnos deben durar (obligación, no probabilidad) cuatro años. Han de ser entregados en las mejores condiciones posibles para otros alumnos del curso siguiente. El centro escolar es el encargado de revisarlos.
Si el docente sigue los manuales, el alumnado ha de tener cuidado de no subrayar las páginas o realizar los ejercicios en el cuaderno.
Algunos padres ya se han planteado comprar los libros para que sus hijos puedan "trabajar" a conciencia los libros, sin miedo a gastarlos con la punta del bolígrafo. Parece una cuestión baladí, pero el subrayado, acotar, ampliar conceptos... son técnicas de estudio muy necesarias.

Pedro Colmenero dijo...

Muchas gracias por tu comentario.

La verdad es que tienes razón pero el gasto de comprar libros, al menos, ya no sería obligatorio. De todas formas lo que yo pronpongo, antes que el préstamos de los libros, es la difusión y producción de materiales libres de derechos.