Cuando observamos las banderas de Australia o Nueva Zelanda, por ejemplo, observamos el detalle que conservan en la esquina superior izquiera la Union Jack debido, sin duda, a su pasado colonial británico. Sin embargo, ¿queda alguna reminiscencia del imperio colonial español en las banderas de algunos de sus territorios? Desde luego no en el modo en que lo vemos en las banderas de Australia o Nueva Zelanda, pero sí, quedan restos que casi hay que buscar como un arqueólogo.
En primer lugar tendríamos que tener en cuenta que la bandera actual es relativamente reciente, de 1785, y es posible que lo que tengamos que buscar es otro símbolo y no la bandera rojigualda. De este modo, sería la cruz de borgoña lo que delataría la presencia de la Monarquía Hispánica en los símbolos nacionales, estatales o locales de un territorio. Así es como tendríamos, en las banderas de los estados de Florida y Alabama, una forma simplificada de la cruz de borgoña en forma de cruz de San Andrés, pero que evoca directamente a la bandera española durante los siglos XVI y XVII.
Bandera de la Monarquía Hispánica con la Cruz de Borgoña.
Bandera del Estado de Alabama (EE.UU.)
Bandera del Estado de Florida (EE.UU.)
Hay que aclarar también que ha sido esta misma cruz de borgoña la que los carlistas escogieron como estandarte durante el siglo XIX, pero no es a este movimiento al que tratan de representar ni las banderas de Florida, ni la de Alabama, ni ninguna otra de las que vamos a seguir viendo.
Antes de dejar los Estados Unidos es curioso el recuerdo que algunos estados hacen de quienes fueron los anteriores estados soberanos de sus territorios. Es claro el ejemplo del Estado de Texas donde es común ver las llamadas "Seis Banderas de Texas", compuestas por las naciones que tuvieron soberanía sobre el Estado, a saber: Estados Unidos, Francia, México, España, la República de Texas, Texas en la Confederación de Estados del Sur. En ocasiones la bandera española consiste en la rojigualda, en otras ocasiones es la bandera durante la Monarquía Hispánica (La Cruz de Borgoña) o, incluso, el estandarte de la Corona de Castilla (cuartelado con los emblemas de los Reinos de León y de Castilla). Aunque esta expresión de las llamadas "Seis Banderas de Texas" no es oficial, si que aparecen en el escudo del estado.
Las Seis Banderas de Texas en Austin (fuente: Wikipedia)
Escudo del Estado de Texas (EE.UU.)
Esta costumbre de destacar las banderas de los estados bajo cuya soberanía ha estado un territorio es común es otros lugares de Estados Unidos, como por ejemplo la ciudad de Pensacola (Florida), llamada también "la ciudad de las seis banderas".
También hay destellos de hispanidad en las banderas de las ciudades estadounidenses, como es el caso de Los Ángeles en cuya bandera, que sólo data de 1931, se incorporó el escudo en el que se puede reconocer claramente el emblema de la Corona de Castilla.
Bandera de Los Ángeles.
En América Latina también tenemos alguna muestra de la bandera española. Por ejemplo en el departamento de Chuquisaca de Bolivia, o la ciudad de Valdivia en Chile.
Bandera del Departamento de Chuquisaca, Bolivia.
Bandera de la ciudad de Valdivia, Chile.
En cuanto a banderas que son españolas pero que no son las nacionales, se pueden destacar dos casos. El primero sería el de San Pier y Miquelón, un archipiélago situado en América del Norte, frente a las costas canadienses de Terranova y que desde 1985 es una colectividad territorial francesa con un estatuto particular. En una parte de esa bandera, podemos ver la Ikurriña, junto a los emblemas de Bretaña y Normandía. Esta presencia se debe a la presencia, desde los primeros momentos de colonización europea, de balleneros vascos durante la temporada de pesca.
Bandera no oficial de San Pier y Miquelón (fuente: Wikipedia)
Más cercanos serían los departamentos franceses de Pirineos Orientales y Pirineos Atlánticos, en cuyas banderas podemos ver las barras de Aragón y las cadenas de Navarra respectivamente. Sin duda, porque ambos territorios también se encuentran, en parte, en Francia (Iparralde)
Igualmente ocurre con la bandera de la ciudad de L'Alguer, en Cerdeña (Italia), donde se pueden ver las barras de Aragón como consecuencia del control de esta Corona sobre los territorios más meridionales de la península italiana así como en Cerdeña y Sicilia.
Google Public Data Explorer es un poco conocido servicio de la todopoderosa Google en el que se ofrece la posibilidad de crear gráficos mediante datos suministrados por organismo internacionales. De este modo, con la base de datos de Google Public Data Explorer, se pueden visualizar gráficos de manera personalizada que muestren datos económicos, demográficos y sociales. También existe la posibilidad de crear tu propio set de datos, aunque no de una manera sencilla.
Seleccionados los datos y la maneras en los que queremos visualizarlos, podemos insertarlos embebidos en cualquier página web o blog. Este es el caso de la web del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo donde, en un apartado de su website, nos ofrece la posibilidad de consultar mediante un gráfico el Índice de Desarrollo Humando de todos los estados pertenecientes a la organización.
Aquí posteo un vídeo explicativo del servicio aunque, eso sí, está inglés, se puede subtitular en castellano.
Abajo posteo un ejemplo de cómo se verían insertados los datos en una web, con un gráfico lineal que hace referencia a la tasa de desempleo en Europa según el Eurostat.
Lo mismo que el anterior, pero mediante un gráfico de barras. Incluso en este último, tiene un botón "play" debajo del gráfico, donde se puede cómo ha ido evolucionando cada país según el dato seleccionado.
Nuevamente lo mismo pero en un mapa. También existe la posibilidad de reproducir cómo ha evolucionado esta variable con el tiempo mediante el botón "play".
Por último, la misma variable representada mediante un gráfico de burbujas.
El próximo mes de abril se cumplen 30 años de la Guerra de las Malvinas. Esta guerra fue un conflicto entre Argentina y el Reino Unido que tuvo lugar en las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur. Estos archipiélagos se encontraban bajo soberanía británica, siendo las Malvinas al mismo tiempo reclamadas por Argentina desde hacía tiempo.
El conflicto armado se inició el 2 de abril, cuando el ejército argentino desembarcó en las islas, y finalizó el 14 de junio de 1982, cuando el Reino Unido reconquistó los tres archipiélagos poniendo fin a las hostilidades entre los dos países.
Este próximo día 19 de marzo se cumple el 200º aniversario de la Constitución española de 1812, también conocida como la Constitución de Cádiz o La Pepa. Una de las mejores maneras de conocerla, además de informarse de su contexto histórico, es leerla. Para ello, aquí posteo el texto completo de la constitución que, por cierto, en número de artículos es la más larga de la historia de España.
Territorio actual de la República de Guinea Ecuatorial
En 1471 los portugueses fueron los primeros europeos que dejaron constancia de la exploración del golfo de Guine. Fernando Poo descubrió la isla de Bioko. Más tarde se descubrió Annobon y, hacia 1493 Juan II de Portugal organizó la colonización de estas dos islas más la de Corisco. El principal interés económico de la zona consistió fundamentalmente en el tráfico de esclavos. Los holandeses también anduvieron por la zona, aunque sin autorización de Portugal.
La situación colonial de las islas permaneció más o menos constante hasta el año 1778 cuando, tras el tratado de San Ildefonso y el tratado de El Pardo, se cedieron a España las islas y los derechos del comercio esclavista en la zona. A cambio, España cedió a Portugal la Colonial del Sacramento (Uruguay). Pese a la distancia, estas nuevas colonias españolas fueron adscritas al Virreinato del Río de la Plata.
Más adelante, fueron los británicos quienes ocuparon la isla de Bioko entre 1826 y 1832 para luchar, según ellos, contra el tráfico de esclavos. En 1827 fue
fundado el establecimiento de Port Clarence, posteriormente Santa Isabel y hoy Malabo. Tras unos años de abandono tanto de las autoridades españolas como británicas, estos últimos regresaron en 1840, proponiendo un año después la compra de la isla de Fernando Poo a España, algo que se rechazó. Así que, para dar más solidez de los derechos de España sobre estos territorios, se envió la expedición de Juan José Lerena y Barry, que llegó en marzo de 1843 recibiendo la sumisión de varios jefes locales, como Bonkoro I, rey de los Bengas de la isla de Corisco.
Antes las presiones abolicionistas de la época (nacionales y extranjeras), Isabel II autorizó en septiembre de 1845 el traslado a la región de todos los negros y mulatos libres de Cuba que voluntariamente lo desearan.
En 1858 llega el primer gobernador español, Carlos de Chacón y Michelena, qiuen intervino en serias disputas locales que por esos años estaban teniendo lugar entre las diferentes etnias vecinas.
Entre los años 1875 y 1884, Manuel de Iradier y Bulfy llevó a cabo dos largas expediciones que aportaron un conocimiento geográfico de la zona valiosísimo. De estas exploraciones y de la ocupación de España de las islas, se establecieron en 1900, mediante un tratado, los límites del territorio insular y continental reconocido a España. Ambos territorios fueron unidos en 1926 bajo la denominación de Guinea Española. A partir de ese momento la administración española se consolida en la zona. Pese a la debilidad económica, política y militar de España en aquel momento, se desarrollaron grandes
plantaciones de cacao en la isla de Bioko.
Durante la Guerra Civil, Guinea Ecuatorial permaneció fiel a la Segunda República Española hasta septiembre de 1936. Desde este momento y hasta 1956, las islas de Fernando Poo y Annobón, formaron parte del Territorio de Guinea Española. Desde entonces, todos los territorios españoles fueron organizados en provincias con el nombre de Provincias del Golfo de Guinea.
Tres años después, en 1959, la metrópoli cambio la situación colonial transformando los territorios en provicial españoles de ultruamas, adoptando la denominación oficial de Región Ecuatorial Española con dos provincias: Fernando Poo (la parte insular) y Río Muni (la parte continental). La administración de dicha región se hizo a cargo de un gobernador con poderes civiles y militares.
La administración colonial dio un paso más en la autonomía de las colonias en 1963 cuando, por presiones internacionales se sometió a referéndum un proyecto sobre la autonomía de la colonia que fuea mayoritariamente aprobado. Esto no fue suficiente para la ONU ya que, en 1965, se instó a España una agenda que desembocara en la independencia de la Guinea España. Desde modo, en marzo de 1968 el Reino de España anunció que concedería la independia. Se elaboró una ley electoral y una constitución, donde cuirosamente se consagraba la democracia liberal, la soberanía popular, la libertad de religión y el derecho de autodeterminación, cuando en España aun estaba vigente el régimen de Francisco Franco.
El 22 de septiembre de 1968 se celebraron las primeras elecciones presidencial, aún bajo soberanía española. Finalmente, el 12 de octubre de 1968, España dio la independencia a la República de Guinea, aunque la presencia militar española continuí hasta la primavera de 1969.
Por último aquí posteo unos vídeos que TVE española emitió dentro de su programación de documentales, que hacen referencia a los últimos momentos de la peresencia española en Guinea Ecuatorial.
Si algún autor literario es referente para conocer la Inglaterra inmediatamente posterior a la Revolución Industrial, ese es Charles Dickens. Dickens nació el 7 de febrero de 1812, en la ciudad de Portsmouth.
A Dickens lo han llamado un autor cuyos personajes son de los más
memorables y creativos en la literatura inglesa--si no exclusivamente
por sus peculiaridades insólitas, con certeza por sus nombres. No
mentimos, entonces, al decir que personajes, como Ebenezer Scrooge, Fagin, Mrs. Gamp, Charles Darnay, Oliver Twist,
Micawber, Pecksniff, Miss Havisham, Wackford Squeers y muchos otros,
son tan bien conocidos, que se puede hasta creer que tienen una vida
fuera de sus novelas y que sus historias continuarían con otros autores.
A Dickens le encantaba el estilo del siglo XVIII, el romance gótico,
incluso lo llegó a tomar a juego —Jane Austen's Northanger Abbey fue una
muy conocida parodia— y mientras algunos son grotescos, sus
excentricidades no suelen eclipsar sus historias. Uno de los personajes
mejor dibujados dentro de sus novelas es la misma Londres. Desde los
bares de las afueras de la ciudad hasta las orillas del Támesis, todos
los aspectos de la capital británica son descritos por alguien que la
amaba verdaderamente y que pasaba muchas horas caminando por sus calles. [...] Las novelas de Dickens eran, entre otras cosas, trabajos de crítica
social. Él era un fiero crítico de la pobreza y de la estratificación
social de la sociedad victoriana. A través de sus trabajos, Dickens
mantenía una empatía por el hombre común y un escepticismo por la
familia burguesa. La segunda novela de Dickens, Oliver Twist (1839), fue responsable de la limpieza del actual arrabal de Londres que fue la base de la historia La isla de Jacob.
Además, con el personaje de una trágica prostituta, Nancy, Dickens
«humanizó» a tales mujeres para los lectores, mujeres que eran
apreciadas como «desafortunadas», inmorales víctimas inherentes de la
economía del sistema victoriano. La casa desolada y La pequeña Dorrit
elaboraron extensas críticas hacia el aparato institucional victoriano:
los interminables litigios de la corte de la Cancillería que
destruyeron las vidas de las personas en La casa desolada y el ataque doble en La pequeña Dorrit con la patente ineficiencia y corrupción de las oficinas y con la irregular especulación de los mercados.
El programa Documentos de Radio Nacional de España, dedicó el pasado sábado su espacio al 75º aniversario de la cadena de radio pública española. En ella se recogen los muy diferentes momentos históricos por los que RNE ha pasado a lo largo de sus 75 años.
Posteo aquí el podcast del programa para escucharlo directamente desde el blog.
Hoy, 25 de diciembre de 2011 se cumple el vigésimo aniversario de la dimisión de Mijaíl Gorbachov de la presidencia del Estado y de la disolución de la Unión de República Socialistas Soviéticas.
A finales de los años 80, citando el Artículo 72 de la Constitución de la
URSS que indicaba que cualquier república integrante de la Unión
Soviética era libre de separarse, muchas de las repúblicas que componían la Unión iniciaron movimientos conducentes a la reivindicación soberana de sus territorios. El 7 de abril de 1990 fue aprobada una ley en virtud de la cual una
república podía salirse de la unión si más de dos terceras partes de los
residentes de la misma votaban a favor de ello en un referéndum.De este modo, en 1990 muchas repúblicas celebraron sus primeras elecciones libres con el fin de crear sus propias legislaturas nacionales.
En 1989, la República Socialista Federativa Soviética de Rusia,
que era entonces la república más grande, convocó unas nuevas elecciones para elegir un Congreso de
Diputados del Pueblo. Borís Yeltsin
fue elegido presidente del Congreso. El 12 de junio de 1990, el
Congreso declaró la soberanía de Rusia sobre su territorio y tomó la
delantera en la elaboración de leyes que convertían en papel mojado
algunas de las normas de la URSS. El período de incertidumbre legal
continuó a lo largo de 1991 así como las repúblicas constituyentes
fueron lentamente independizándose de facto. El 17 de marzo de 1991 se celebró un referéndum que buscaba preservar
la Unión Soviética, en el que la mayoría de la población votó por su
conservación en nueve de las quince repúblicas soviéticas. Este
referéndum dio a Gorbachov un respiro y en el verano de 1991 se diseñó
un Nuevo Tratado de la Unión,
en un intento de llegar a acuerdos que convirtieran a la Unión
Soviética en una federación mucho más laxa y disminuyendo el centralismo
político. En el Nuevo Tratado de la Unión ya no se hacía mención de la URSS y no se utilizaba más la palabra socialista. Este Nuevo Tratado fue realizado en secreto. Cuando el primer ministro Pávlov
encontró un borrador de este, los líderes conservadores del partido lo
interpretaron como la base de la disolución de la Unión Soviética y por
esa razón optaron por filtrarlo a la prensa. Según el contenido de dicho
tratado, la URSS estaba a punto de dividirse en 170 o 180 Estados
autónomos. Por ello decidieron enfrentarse a Gorbachov y reafirmar el control central del gobierno sobre las repúblicas de la URSS. El tratado se firmaría el 20 de agosto, pero la firma fue interrumpida por el golpe de Estado de agosto
de 1991 contra Gorbachov, por parte de los conservadores en un intento
de preservar el sistema soviético. Los conservadores habían creado un
Comité de Estado de Emergencia, movilizando tropas soviéticas para
proteger las instituciones del Estado, pero desistieron cuando se
produjo la muerte accidental de tres jóvenes que cayeron bajo los
tanques. Tras el fracaso del intento de golpe de Estado, Yeltsin, luego de
permanecer oculto en su residencia, apareció en el público y desacreditó
al Comité de Estado de Emergencia presidido por Yanáyev
declarándolo inconstitucional, mientras tanto el poder de Gorbachov
disminuyó vertiginosamente, hecho que Yeltsin aprovechó para consolidar
su poder y deslegitimar de una vez por todas el control del partido comunista
sobre el gobierno. El equilibrio político se inclinó apreciablemente
hacia las repúblicas secesionistas. De hecho, inmediatamente y todavía
en agosto de 1991, Letonia y Estonia declararon la restauración de la independencia plena (siguiendo el ejemplo que había dado Lituania
en 1990), mientras que las otras 12 repúblicas soviéticas continuaban
discutiendo posibles modelos para una Unión cada vez más débil. El 8 de diciembre de 1991, los presidentes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia firmaron el Tratado de Belovesh que declaró oficialmente la disolución de la Unión Soviética y el establecimiento de la Comunidad de Estados Independientes
(CEI), en su lugar. Como quedaban dudas sobre la autoridad del Tratado
de Belovesh para disolver la Unión, el 21 de diciembre de 1991, los
representantes de todas las repúblicas soviéticas excepto Georgia, inclusive las 3 repúblicas que habían firmado el Tratado de Belovesh, firmaron el Protocolo de Alma-Ata, que confirmó el desmantelamiento consecuente de la URSS y volvió a plantear el establecimiento de la CEI. La cumbre de Alma-Ata
convino también en varias otras medidas prácticas como consecuencia de
la extinción de la Unión Soviética. El 25 de diciembre de 1991, Gorbachov presentó su dimisión como Presidente de la URSS declarando el cargo como extinto y transfirió los poderes que habían sido creados en la presidencia a Borís Yeltsin, el Presidente de Rusia. Al día siguiente, el Sóviet Supremo de la Unión Soviética,
el cuerpo gubernamental más alto de la Unión Soviética, se disolvió a
sí mismo. Este hecho es reconocido generalmente como la disolución final
de la Unión Soviética como Estado. Muchas organizaciones como el Ejército Rojo
y las fuerzas policiales continuaron ocupando sus respectivos puestos
hasta principios del año 1992, pero fueron retirados progresivamente y
absorbidos por los nuevos Estados constituidos. Tras la disolución de la Unión Soviética el 26 de diciembre de 1991, Rusia fue reconocida internacionalmente
como su sucesor legal en la escena internacional. Para ello, Rusia
aceptó voluntariamente todas las deudas externas soviéticas y reclamó
las propiedades soviéticas en ultramar como propias. Desde entonces, la
Federación de Rusia ha asumido los derechos y obligaciones de la Unión
Soviética.
fuente: Wikipedia
Así lo recogió en un informativo de la época, la cadena británica ITN.
Así se asegura en el siguiente artículo publicado en su versión digita de Ciberp@is, dentro de la sección de Tecnolgía.
Dejo aquí el enlace para leerlo.
Hace pocos días se publicaba, en el blog Engadget en Español y en la sección de tecnología del diario El Mundo en su versión web, la noticia de que el gobierno sirio había prohibido el uso del iPhone para controlar la información que sus usuarios puedan realizar clandestinamente en la represión gubernamental. Los tiempos han cambiado mucho y los gobiernos son consciente de que, para que la represión sea efectiva, hay que mantener el control (dígase censura) de la información que se realiza de tales procesos. En tiempos anteriores esta información era oficial en su inmensa mayoría , o sea, realizada por agencias de noticias, servicios informativos de medios de comunicación o periodistas freelance. Muy pocas noticias surgían directamente de la población que, si bien sí podrían ser fuentes de información, no eran lo que se podría llamar informadores.
A día de hoy, con los smarthphones y con los servicios de red que las compañías ofrecen, cada ciudadano puede fotografiar, grabar vídeo, grabar audio, publicar texto y mandar todo a cualquier parte del mundo. Lo puede hacer en condiciones de clandestinidad más o menos seguras. Lo hemos visto en Birmania, China, Túnez, Egipto,Yemen o Libia. De manera que las dictaduras del siglo XXI también han tenido que adaptarse y renovar sus modos de represión a la población. Se podría llegar a decir que es más difícil establecer una férrea dictadura en el siglo XXI que en siglo XX o anteriores únicamente por la facilidad de informarse y emitir información que ofrecen las nuevas tecnologías. De hecho, en Corea del Norte han cortado por lo sano y no existe ni la telefonía móvil ni internet accesible a la población.
Haciendo un ejercicio de imaginación, ¿podríamos visualizar mentalmente cómo hubiera sido el discurrir de las antiguas democracias populares del telón de acero? Al muro de Berlín hubiera tenido que acompañarle una especie de muro-cortafuegos en los servidores de la R.D.A. ¿Hubiera grabado Gorbachov un vídeo clandestino en su cautiverio durante el golpe de agosto de 1991 en la U.R.S.S. para emitirlo cuando fue liberado o lo hubiera subido a YouTube o a su perfil oficial de Facebook? ¿Se habría subido Yeltsin a los tanques como lo hizo o hubiera utilizado su Twitter? ¿Cómo hubiera utilizado las redes sociales Sajarov? ¿Cuantas manifestaciones en Polonia hubiera convocado el sindicato Solidaridad a través de internet?
Cuando el recientemente difunto Steve Jobs ideó el iPhone, creó también un concepto nuevo de comunicación que previsiblemente superó su idea inicial de simple gadget tecnológico. A día de hoy los llamados smartphones (iPhone, pero también Android, Windowsphone y Blackberry) pueden ser entendidos como una amenaza hacia los regímenes autoritarios y una garantía de la libertad.
Este domingo, como ya es sobradamente conocido, se celebran en España
la undécima convocatoria de elecciones generales tras la muerte de
Franco, la décima tras la aprobación de la Constitución de 1978. Para
poder comparar los resultados de las diferentes elecciones celebradas
estos últimos 36 años posteo aquí varios enlaces a mi página web con los resultados completos de aquellas convocatorias electorales:
Por otro lado, si lo que nos interesa es seguir los resultados a
tiempo real el próximo domingo, lo mejor es seguir el escrutinio en la
propia web del Ministerio del Interior destinada a tal efecto.
Otras opciones serán los diferentes medios de comunicación, pero el
origen de su información seguirá siendo el del escrutinio oficial.
Ante próximas elecciones generales en España del día 20 de noviembre,
convendría ver y repasar algunos conceptos. Aquí dos buenos y sencillos
vídeos para aprender algo sobre el sistema en España.
Daniel Cohn-Bendit (Montauban, Francia) es un político europeo de
nacionalidad alemana. Se dio a conocer primero por su participación en
Mayo del 68 y su tendencia anarquista, que luego cambió por la de
ecologista reformista. Fue teniente de alcalde de Fráncfort del Meno y
es eurodiputado verde desde 1994 y copresidente del grupo parlamentario
Los Verdes/ALE desde 2004. Durante las elecciones de 2009 encabezó la
lista de Europe Écologie en la circunscripción de Île de France,
logrando un 20.86% de los votos. A la postre, esta formación alcanzaría
un 16.28% a nivel nacional, alcanzando prácticamente al Partido
Socialista Francés.
Recientemente, durante una internvención en el Parlamento Europeo,
realizó una muy interesante intervención acerca de la crisis financiera
de Grecia. Digna de escuchar con atención (o, al menos, leerla en los
subtítulos).
Esta semana se recuerda el 30 aniversario el intento de golpe de
Estado que se llevó a cabo en España el 23 de febrero de 1981, y así se
recoge la efeméride en algunos medios de comunicación
No suelo recomendar libros en este blog, sin embargo este me parece un muy buen libro para conocer un país lejano y algo inaccesible. Se trata de El Enigma Chino, de Marcelo Muñoz, un empresario extremeño (Jaraíz de la Vera, 1934) que con su experiencia acumulada a lo largo de sus años realizando visitas a China, ha descrito un retrato bastante fiel del gigante asiático. Lástima que la editorial del libro, Espejo de Tinta, haya quebrado y ahora este libro sea muy complicado de encontrar en las librerías.
No existe un caso similar de crecimiento económico en la Historia de la Humanidad. Esto quiere decir, nunca ha habido un crecimiento
tan rápido,
tan grande,
que afecte a una población tan numerosa,
que exija una reforma económica tan profunda.